Monday, October 29, 2012

Líder nace o se hace ....



Los títulos son relativos al tamaño de la empresa, y si uno es el dueño, ya es Gerente, aunque no tenga la más mínima noción de gerencia. Es aquí donde las micro empresas encuentran una gran debilidad (recuerdan la D en FODA).  Un gerente debe tener la capacidad y el don de mando, debe tener facilidad de palabra, poder de convencimiento, pero sobre todo, presencia. Cuando un gerente entra a un cuarto lleno de personas, se hace notar, todos los presentes notaron que llegó.

Lastimosamente estas características son difícilmente aprendidas, generalmente las personas las tienen o no las tienen, muy raro el caso en las que se adquieren. No hay estudio ni postgrado ni doctorado en el mundo que le enseñen a una persona tímida a imponerse y hacerse notar. Si soy tímido, posiblemente nunca seré líder.

Líder no es el que manda, o grita, o impone escudándose en su cargo. Líder es el que sabe ganarse a sus súbditos, sabe hacer valer su palabra, con carisma, con maña.


Un verdadero líder no impone, propone. Pero sus propuestas son tan bien fundamentadas, que es difícil irse contra ellas, al menos sin quedar como necio y tonto, que se opone “porque si”. Un líder trata de delegar, sin perder el control. Un verdadero líder predica con el ejemplo.

Todos los días se debe aprender a ser líder, y sobre todo, se debe practicar el liderazgo. Qué mejor campo de entrenamiento que el día a día en el trabajo, junto a nuestros empleados, socios, accionistas, secretarias o porteros. Sé el cambio que quieres ver en otros

Zapatero a sus zapatos, reza el dicho popular, cada uno concrétese a hacer lo que sabe hacer. Pero qué sucede cuando deben combinarse los roles, y una persona debe cumplir roles diferentes; complementarios, pero diferentes al fin.

Hay habilidades que simplemente no pueden aprenderse, y no porque el intelecto no sea suficiente, sino porque la personalidad se pone en el medio. Alberto Mora es un excelente trabajador, que sabe seguir instrucciones al pie de la letra. Pero no tiene iniciativa propia, es creativo dentro de su minúsculo mundo, pero no puede extender sus alas y volar.

Cómo convertir a Alberto en un líder? Qué hacer si es necesario que Alberto asuma responsabilidades gerenciales, tomar decisiones inmediatas, ser firme cuando el momento lo amerita, sin ser áspero o grosero?
Espero poder regresar y responder estas preguntas, voy a poner a prueba todo lo que he dicho, que suena lindo, pero que cuesta mucho poner en práctica. 
Frustraciones en el horizonte, pero con paso firme y con fe en mi mismo creo que voy a poder convertir a Alberto en el líder que necesito para apoyarme en el crecimiento de mi empresa.

Alberto Mora es un nombre ficticio usado en este blog para no utilizar el genérico “una persona”, o “un empleado”.