Se imaginan que pudiéramos ir a la tienda y comprar un poco de experiencia? Ese conocimiento, invaluable, que se adquiere únicamente con el tiempo y la constante equivocación. Se deriva del latín experiri, que significa comprobar. Y lastimosamente no hay dinero en el mundo que nos la pueda proporcionar.
La
experiencia es el conocimiento a posteriori que obtenemos luego de hacer o
decir algo, y observar el resultado. Si supiéramos lo que va a suceder como
resultado de una acción, ya nadie cometería errores.
Todo en la
vida puede categorizarse en 2 grandes partes, lo que sucede al azar y lo que
sucede por experiencia, la línea que separa estas categorías se dibuja en
diferentes latitudes, dependiendo de la persona que lo hace. Para un niño, casi
todo lo que hace será una adivinanza, pues no tiene la experiencia para saber
cuál será el resultado de sus acciones. Para un anciano, la línea se dibujará
muchísimo más cerca al azar, dando más espacio a la experiencia, pues ha
adquirido esa sabiduría, consecuencia inevitable de la experiencia.
Todos
deberíamos tratar de conseguir la mayor cantidad de experiencia, en el menor
tiempo posible. Esto necesariamente potenciará las posibilidades de tener más
éxito, y más rápido en el camino de la vida.
Pero no es fácil,
para poder conseguir experiencia, se deben tomar decisiones riesgosas, debemos
meternos en la cancha del enemigo para “ver qué pasa”, y tratar de aprender lo
más posible de los errores o aciertos que se dan en el proceso.
Todos los
seres vivos, medianamente racionales, aprenden por experiencia, los hombres
somos los únicos que tenemos la capacidad de documentarla y pasarla de una
generación a otra, pero mientras no sintamos el dolor en carne propia, no vamos
a adquirir experiencia, por más que esté gravada en piedra por alguien más a
quién ya le sucedió.
Para mi,
experiencia va de la mano con actitud, son dos amigas inseparables, que como la
mayoría de mujeres que conozco, van hasta al baño juntas!!!! (En este último
caso, nunca entenderé POR QUÉ). Sin actitud, nunca obtendremos experiencia. Si tengo
15 años y no me atrevo a cruzar la sala y sacar a bailar a una chica, entonces
nunca tendré la experiencia para hacerlo, no importa cuántos manuales o libros
me lea. Si no me atrevo a formar mi propia empresa, nunca voy a tener la
experiencia sobre negocios requerida para salir delante de forma independiente.
Como
desencadenante obvio, actitud = experiencia = sabiduría. La gente que tiene
actitud y se atreve, necesariamente es gente más sabia que el resto, no hay
como discutir eso. Es una tautología!!
La falta de
experiencia nos puede costar un matrimonio, la confianza de un ser amado, la
libertad, o incluso la misma vida. Lo importante realmente, es aprender de los
errores, y ser capaces de levantarnos luego de haber caído, pero siempre
teniendo en cuenta, que no debemos caer en el mismo sitio 2 veces.
En qué
categoría caemos? Somos gente sabia, en vías a la sabiduría, o nos vamos a
quedar como las vacas, no por ignorantes, sino porque no levantamos la cabeza
para ver más allá del pasto que está a nuestros pies.
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