Monday, November 26, 2012

Terremotos emocionales


Lo único que tenemos seguro el momento en que nacemos es que vamos a morir. Cuándo, cómo o por qué son simples variables en la ecuación de la vida, que siempre se va a resolver de la misma forma.
Lo que va a hacer la diferencia en la vida, es cómo utilicemos el tiempo que tenemos en este mundo, no nos preocupemos por el futuro, no nos martiricemos por el pasado, disfrutemos del presente, que es un regalo que tenemos día a día.
La muerte de un ser querido no es más que la alarma más fuerte y sonora que podamos experimentar, para hacernos acuerdo y generar conciencia de que no estamos en este mundo de forma indefinida, y que todos somos temporales.  Nuestros hijos no son más que un préstamo que obtenemos el momento de la concepción, un préstamo a plazo indefinido, muchas veces los tendremos por poco tiempo, otras veces por el resto de nuestras vidas, pero siempre tendremos que resignarnos a que ya crecieron, se independizaron, y que ya no son “nuestros”, porque … realmente … nunca lo fueron.
Lo ideal sería que el ciclo de vida se cumpla siempre al pie de la letra, y que los hijos entierren a sus padres, por obvias razones biológicas, y que el motivo de irnos de este mundo, sea siempre el de muerte natural. Pero qué sucede cuando este orden “normal” de la vida se rompe, y nos toca despedirnos de un ser querido antes de tiempo, cuando la ruptura es brusca, cuando la muerte es trágica… Para nuestro entendimiento, estas circunstancias son difíciles de comprender, no podemos procesar que una persona querida sea arrancada de nuestro lado sin explicación lógica (o al menos lógica para nosotros).
Estos acontecimientos dolorosos producen sacudidas emocionales, similares a un terremoto, crean pánico, desorientación, desorden, caos. Afectan a muchas personas de una u otra forma.
Es gracias a la muerte que nos damos cuenta de quién realmente es con el que puedo contar, quién está a mi lado, quién se preocupa por mi, no solo el momento de la ceremonia religiosa, sino después. Es tan fácil darnos cuenta de a quién le importamos realmente!!!
Muchas veces la muerte es la causa de reconciliaciones, de poner fin a rencores absurdos que se venían arrastrando por mucho tiempo, es un sacudón general, que mueve a todos los afectados, y de una forma u otra, los acomoda; como piedras en un recipiente, que cuando las sacudimos, se afirman, se juntan, se apoyan unas a otras.
La muerte puede ser vista como oscuridad, pero prefiero verla como la luz de una vela, por si misma no puede hacer mucho, pero si la juntamos con la luz que cada ser querido que nos apoya, podemos llegar a generar no solo luz, sino calor. Luz para ver el camino a seguir, muchas veces borroso y confuso; y calor para el alma, que se siente fría y desolada.




En memoria de Adrian

Monday, October 29, 2012

Líder nace o se hace ....



Los títulos son relativos al tamaño de la empresa, y si uno es el dueño, ya es Gerente, aunque no tenga la más mínima noción de gerencia. Es aquí donde las micro empresas encuentran una gran debilidad (recuerdan la D en FODA).  Un gerente debe tener la capacidad y el don de mando, debe tener facilidad de palabra, poder de convencimiento, pero sobre todo, presencia. Cuando un gerente entra a un cuarto lleno de personas, se hace notar, todos los presentes notaron que llegó.

Lastimosamente estas características son difícilmente aprendidas, generalmente las personas las tienen o no las tienen, muy raro el caso en las que se adquieren. No hay estudio ni postgrado ni doctorado en el mundo que le enseñen a una persona tímida a imponerse y hacerse notar. Si soy tímido, posiblemente nunca seré líder.

Líder no es el que manda, o grita, o impone escudándose en su cargo. Líder es el que sabe ganarse a sus súbditos, sabe hacer valer su palabra, con carisma, con maña.


Un verdadero líder no impone, propone. Pero sus propuestas son tan bien fundamentadas, que es difícil irse contra ellas, al menos sin quedar como necio y tonto, que se opone “porque si”. Un líder trata de delegar, sin perder el control. Un verdadero líder predica con el ejemplo.

Todos los días se debe aprender a ser líder, y sobre todo, se debe practicar el liderazgo. Qué mejor campo de entrenamiento que el día a día en el trabajo, junto a nuestros empleados, socios, accionistas, secretarias o porteros. Sé el cambio que quieres ver en otros

Zapatero a sus zapatos, reza el dicho popular, cada uno concrétese a hacer lo que sabe hacer. Pero qué sucede cuando deben combinarse los roles, y una persona debe cumplir roles diferentes; complementarios, pero diferentes al fin.

Hay habilidades que simplemente no pueden aprenderse, y no porque el intelecto no sea suficiente, sino porque la personalidad se pone en el medio. Alberto Mora es un excelente trabajador, que sabe seguir instrucciones al pie de la letra. Pero no tiene iniciativa propia, es creativo dentro de su minúsculo mundo, pero no puede extender sus alas y volar.

Cómo convertir a Alberto en un líder? Qué hacer si es necesario que Alberto asuma responsabilidades gerenciales, tomar decisiones inmediatas, ser firme cuando el momento lo amerita, sin ser áspero o grosero?
Espero poder regresar y responder estas preguntas, voy a poner a prueba todo lo que he dicho, que suena lindo, pero que cuesta mucho poner en práctica. 
Frustraciones en el horizonte, pero con paso firme y con fe en mi mismo creo que voy a poder convertir a Alberto en el líder que necesito para apoyarme en el crecimiento de mi empresa.

Alberto Mora es un nombre ficticio usado en este blog para no utilizar el genérico “una persona”, o “un empleado”.

Thursday, August 30, 2012

Pescando negocios


Los que me conocen saben que soy fanático de irme de pesca, agua dulce, agua salada, grandes y pequeños, me gusta conectarme con la naturaleza en un apartado de mi mismo, un paréntesis del mundo, en el que disfruto de mi “yo interior”
Mientras caminaba por la calle, inevitablemente pensaba en mis clientes, cuentas por cobrar, cuentas por pagar, prospectos y proyectos, como lo hago el 90% del tiempo. En paralelo, pensaba que ya es hora de irme de pesca, ya son como 2 meses que no he ido al Cajas, entre otras cosas por el clima tan impredecible. De pronto, me di cuenta que estaba pensando mal, y al pensar mal, actúo mal, atraigo lo que no quiero.
Muchísimas doctrinas, enseñanzas y filosofías dicen que la ley de la atracción, o el nombre que le queramos dar, es lo que rige nuestras vidas, lo que nos llega y lo que no, depende de cómo lo visualicemos y cuán convencido estemos de que lo vamos a conseguir.
Los negocios son como la pesca, y empezar un negocio es exactamente igual a irse de pesca por primera vez. El pescador principiante, a no ser que tenga mucha suerte, generalmente se despecha porque no saca ni una trucha en la primera lanzada, ni en la segunda, ni en la tercera, ni luego de 2 horas. Es idéntico en los negocios, cada contacto o prospecto es como una lanzada del anzuelo al agua, al principio lanzamos “por lanzar”, y casi garantizado, no vamos a sacar nada del agua, al igual que los negocios.
El éxito del pescador, está en superar esa frustración, y aprender la técnica, practicar y practicar. Llega el momento en que muerde una trucha, y empieza a saltar, y cuando halamos la caña, se escapa. Mucha fuerza, la emoción, la sensación de que ya picó, y sobre todo la inexperiencia, hacen que se escapen los peces al principio, pero si observamos a los pescadores experimentados, rara vez se les escapa una trucha. Igual con los negocios, al empresario experimentado, rara vez se le escapa un negocio, y la única forma de mejorar y cerrar más negocios, es haber tratado de pescar algunos, verlos escaparse por falta de experiencia, y haber superado la frustración de la pérdida.
La paciencia del pescador debe ser directamente proporcional a la experiencia que tenga, el pescador veterano tiene mucho más paciencia que el principiante, y ahí radica su éxito. En los negocios es idéntico, la paciencia debe ser uno de los factores principales y más deseables en un líder, gerente, dueño o emprendedor de cualquier tamaño de empresa.
Al principio, sin saber qué hacer, simplemente empezamos a lanzar el anzuelo sin proyección, si dirección, sin cálculo de fuerza, sin considerar la dirección el viento, ni la profundidad del agua, simplemente porque vine a pescar y punto. Pero conforme pasa el tiempo, vamos aprendiendo que hay muchos factores que debemos considerar antes de lanzar el anzuelo a los clientes, desafortunadamente ya hemos perdido muchas oportunidades y se han escapado algunos que parecían seguros.
Propongo que cambiemos un poco el paradigma educativo, las universidades técnicas, se concentran en formar profesionales de primera calidad, para que sean empleados y sigan instrucciones específicas, y sí, serán exitosos, pero siempre dependientes.
Propongo que empecemos a aprender sobre emprendimiento, fundamentos de negociación, cómo manejar al recurso humano, cómo manejar al cliente potencial y actual. Esto puede ser hecho de varias maneras, al igual que la pesca, puedo aprender primero toda la teoría, estudiar y prepararme, y luego ir a intentarlo en la vida real, o también puedo irme con un pescador experimentado, y aprender, ya sea por imitación o por transferencia verbal.
Busquemos a alguien que pueda ayudarnos, consejos, sugerencias, hasta anécdotas de éxitos y fracasos nos servirán a la hora de enfrentarnos con los clientes. Abramos las puertas de las posibilidades, empecemos a jugar las cartas que nos fueron dadas, tomemos riesgos, en una palabra, superémonos.

Monday, May 28, 2012

Aquí y ahora


“Cada lugar en el camino es un sitio en que tuviste que estar. ¡Tenías que estar allí!”

La retrospectiva de la vida nos permite darnos cuenta del por qué se dieron las cosas, cada vez que cerramos un negocio, cada vez que logro una meta, pienso, cómo logré esto? Cómo llegué aquí? Y veo que no es más que una cadena de sucesos, que empiezan en un punto determinado, cuando conocí a cierta persona, o como resultado de un evento al que asistí, o una charla o una presentación que di.

Esta última es mi favorita, me encanta dar charlas, y las que más me gustan son las motivacionales.
No soy orador, ni me he preparado para serlo, ni si quiera un poquito… pero me gusta, me siento bien cuando lo hago, y si algo te gusta, generalmente serás bueno haciéndolo. Además de la sensación de bienestar que me produce dar charlas de motivación empresarial, tengo otra gran recompensa, exposición, toda empresa debe siempre buscar exposición. Con ella vienen los nuevos contactos, y de ahí salen los futuros negocios.

La experiencia empresarial dice que se debe planificar, se debe trazar una trayectoria y fijar metas para poder seguir adelante y sobre todo, medir dónde estamos con respecto a dónde queremos llegar.
Yo digo, está bien, planear es necesario y fundamental, pero me preocupo más por el aquí y el ahora, más que por el futuro, siempre que tenga claro el futuro, que tenga bien definidas mis metas, puedo concentrarme en el ahora. El presente es lo único que tenemos, lo que pasó ya no se puede cambiar, y lo que pasará es tan incierto e impredecible, que no tiene sentido preocuparme, mejor me ocupo, no me preocupo!! 

Hace un par de días fui invitado a dar una charla en el XII Encuentro de Tecnologías de la Información y Comunicación, y mi presentación se refería a mi pirámide de vida. Yo creo que la vida se fundamenta en una pirámide de 4 niveles, riesgo, decisión, experiencia y sabiduría. Todos los días tomamos un riesgo, analizamos un poco sus consecuencias  y nos decidimos a hacerlo, esto necesariamente nos dará una nueva experiencia, que sumadas consecutivamente, nos darán sabiduría.
Siempre es difícil asumir riesgos, precisamente por que existe posibilidad de que fallemos, de un rechazo, de una negativa, de dolor, de sufrimiento.

“Un barco está seguro si está anclado en el muelle, pero no es eso para lo que fue hecho”

Pero si no asumo el riesgo, cómo voy a superarme? Debemos dejar que nuestros instintos trabajen, debemos buscar las nuevas oportunidades, permitir que nuestro camino llegue a bifurcaciones y tomar una de ellas, puede ser que encontremos dificultades al andar por caminos desconocidos, pero siempre va a ser gratificante cuando terminemos el día y podamos decir: Tarea cumplida, camino recorrido, experiencia ganada !!!

Tuesday, May 15, 2012

Si las abejas vuelan …




La vida da giros, y no podemos saber lo que nos espera a la vuelta de la esquina, esa incertidumbre puede ser manejada de dos formas, suprimiendo el temor, o enfrentándolo. 

Yo siempre enfrento mis temores, y de hecho, me gusta buscar situaciones en las que es incierto el resultado, simplemente para probarme a mi mismo que puedo salir adelante, y sobre todo, con una lección de vida, que me hace más, más persona, más profesional, más padre, más esposo, más humano.

La próxima semana, tengo que dar un pequeño seminario durante el Congreso de Escuelas de Ingeniería de Sistemas en la Universidad de Cuenca. Recuerdo cuando yo asistía a estos congresos, y era uno de los 400 que ahora van a estar fijando su atención en mi.

Por fortuna, mi presentación es de tema libre, así que he decidido hablar sobre la vida y las decisiones, yo sé que a lo mejor dirán… y eso qué tiene que ver con Ingeniería. La respuesta es TODO. No importa en qué carrera estés, y qué carrera seguiste en la universidad, o si nunca fuiste a la universidad; las decisiones que tomes en la vida van a llevarte a buenos o malos lugares. Arriesgarse es parte clave del crecimiento, pero eso no lo sabe todo el mundo.

Se dice que las abejas, aerodinámicamente,  no deberían volar. Por fortuna, nadie les ha dicho!!!  Es una frase que leí en uno de mis libros favoritos, y me puso a pensar. Si las abejas vuelan … no hay nada que yo no pueda hacer, siempre y cuando crea que puedo. 

La próxima semana, voy a hablar sobre los riesgos, aprender a manejarlos es la clave para crecer en la vida, desde la primera vez que invitamos a salir a una chica, hasta tomar la decisión de casarnos, cambiar de trabajo, empezar una empresa, comprar una casa, todo en la vida se reduce a tomar decisiones, pero cuán a menudo nos equivocamos, a veces por tomarlas muy rápido,  a veces por demorarnos mucho.

Debemos aprender a distinguir las oportunidades, aprovechemos cuando se cruzan delante y tomémoslas. Seguro que vamos a aprender de la experiencia.


Juan Fernando Granda

Wednesday, May 2, 2012

El precio de la experiencia


Buenas seño, cómo le va, véndame unos $15 de experiencia por favor, que tengo que ir a hacer un negocio y no me puede salir mal….

Se imaginan que pudiéramos ir a la tienda y comprar un poco de experiencia? Ese conocimiento, invaluable, que se adquiere únicamente con el tiempo y la constante equivocación. Se deriva del latín experiri, que significa comprobar. Y lastimosamente no hay dinero en el mundo que nos la pueda proporcionar.

La experiencia es el conocimiento a posteriori que obtenemos luego de hacer o decir algo, y observar el resultado. Si supiéramos lo que va a suceder como resultado de una acción, ya nadie cometería errores. 

Todo en la vida puede categorizarse en 2 grandes partes, lo que sucede al azar y lo que sucede por experiencia, la línea que separa estas categorías se dibuja en diferentes latitudes, dependiendo de la persona que lo hace. Para un niño, casi todo lo que hace será una adivinanza, pues no tiene la experiencia para saber cuál será el resultado de sus acciones. Para un anciano, la línea se dibujará muchísimo más cerca al azar, dando más espacio a la experiencia, pues ha adquirido esa sabiduría, consecuencia inevitable de la experiencia.

Todos deberíamos tratar de conseguir la mayor cantidad de experiencia, en el menor tiempo posible. Esto necesariamente potenciará las posibilidades de tener más éxito, y más rápido en el camino de la vida.

Pero no es fácil, para poder conseguir experiencia, se deben tomar decisiones riesgosas, debemos meternos en la cancha del enemigo para “ver qué pasa”, y tratar de aprender lo más posible de los errores o aciertos que se dan en el proceso. 

Todos los seres vivos, medianamente racionales, aprenden por experiencia, los hombres somos los únicos que tenemos la capacidad de documentarla y pasarla de una generación a otra, pero mientras no sintamos el dolor en carne propia, no vamos a adquirir experiencia, por más que esté gravada en piedra por alguien más a quién ya le sucedió.

Para mi, experiencia va de la mano con actitud, son dos amigas inseparables, que como la mayoría de mujeres que conozco, van hasta al baño juntas!!!! (En este último caso, nunca entenderé POR QUÉ). Sin actitud, nunca obtendremos experiencia. Si tengo 15 años y no me atrevo a cruzar la sala y sacar a bailar a una chica, entonces nunca tendré la experiencia para hacerlo, no importa cuántos manuales o libros me lea. Si no me atrevo a formar mi propia empresa, nunca voy a tener la experiencia sobre negocios requerida para salir delante de forma independiente.

Como desencadenante obvio, actitud = experiencia = sabiduría. La gente que tiene actitud y se atreve, necesariamente es gente más sabia que el resto, no hay como discutir eso. Es una tautología!!

La falta de experiencia nos puede costar un matrimonio, la confianza de un ser amado, la libertad, o incluso la misma vida. Lo importante realmente, es aprender de los errores, y ser capaces de levantarnos luego de haber caído, pero siempre teniendo en cuenta, que no debemos caer en el mismo sitio 2 veces.


En qué categoría caemos? Somos gente sabia, en vías a la sabiduría, o nos vamos a quedar como las vacas, no por ignorantes, sino porque no levantamos la cabeza para ver más allá del pasto que está a nuestros pies.